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A vueltas con el antifútbol

30 abril 2009

Después del partido ultradefensivo del Chelsea la opinión pública se ha dividido en dos bandos: la de los supuestos amantes del “buen fútbol” y la de los aficionados del Chelsea (y algún madridista recalcitrante). Según los primeros, el Barça es el único garante de las esencias de este deporte, ofreciendo un espectáculo atacante que no tiene parangón a lo largo y ancho del continente. Según los segundos, las frivolidades y virguerías del tiki-taka sólo sirven para embelesar a los culés y aquí lo único que va a quedar para la historia será quién pasará la eliminatoria (y ahora mismo los ingleses son favoritos). Curiosamente, este debate sobre el “estilo irrenunciable” del Barça -cíclico por estos lares- se está reproduciendo en los foros ingleses, lo que demuestra que es un asunto al que muchos más de lo que parece le dan vueltas sin llegar a una conclusión clara.

Este fin de semana volveremos a tener el mismo debate, con los estilos contrapuestos del Barça y el Madrid enfrentándose cara a cara en el coliseo merengue. Si bien discrepo abiertamente de los que opinan que “el Madrid no juega a nada” (a algo tiene que jugar cuando lleva una segunda vuelta de récord, digo yo, y la suerte no lo puede explicar todo) tengo claro que media un abismo entre la calidad de la propuesta que ofrecen ambos equipos. Y sin embargo esto no garantiza nada, pues al margen de la efectividad de los blancos hay que recordar que juegan en casa, y normalmente los locales suelen llevarse en un 90% de los casos esta clase de derbis.

Guardiola, hasta ahora mudo en el tema arbitral, rajó de lo lindo tras el partido de Champions diciendo que los colegiados deberían ayudar al que intenta ofrecer un fútbol de calidad, y que no podía ser que los que simplemente se dedicaron a destruir mediante juego duro cosecharan el mismo número de tarjetas que los que trataron de mimar el balón. Razón no le falta, pero el técnico vuelve a trazar ahí una línea divisoria fantasma entre los adláteres del buen fútbol y los que practican el antifútbol. Y surge la cuestión: ¿es antifútbol lo del Chelsea? ¿es antifútbol lo del Madrid? ¿Deberían las reglas del juego favorecer al jogo bonito?

Mirémoslo desde el punto de vista de un espectador neutral. En teoría, alguien que no es fan de ningún equipo debería decantarse siempre por el que practica buen fútbol, por tanto protegiendo al “estilo irrenunciable” ganaríamos en audiencia. Puede, pero no estoy tan de acuerdo. Queda claro que un Betis-Osasuna no se lo traga ni Dios si ambos equipos juegan al patadón, a poner el autobús y a perseguir el 1-0. Pero en unas semifinales de Champions… ¿alguno recuerda goleadas históricas? A medida que el fútbol se vuelve competitivo, el partido se convierte cada vez más en un juego de fallos y menos en un espectáculo atacante. Por tanto, mucha defensa y poco ataque, porque el que encaja un gol está perdido. ¿Le resta esto emoción al envite? Lo dudo. ¿Hará disminuir la audiencia de la segunda vuelta si en la ida los equipos han empatado a cero o uno de ellos ha ganado 1-0, como ha sucedido este año? Más bien al contrario: como todo sigue abierto, las masas se abalanzarán ante el televisor para disfrutar de la vuelta: con un 5-0 del Barça en la ida no sé quién se habría tragado el segundo partido, la verdad. ¿Es éticamente reprobable que Hiddink hiciera jugar a ese pedazo de plantilla que tiene como si fueran un Segunda B? Quizás, pero en la guerra los fines justifican los medios. Por tanto, no espero cambios en la normativa que primen el juego del Barça y que castiguen a los destructores, mal que nos pese a los amantes del teórico “buen fútbol”, un concepto que alguien nos inculcó desde pequeñitos pero que sólo es apto para un tipo de paladares tan exquisitos y exigentes que muchas veces parece que vivamos fuera del planeta en el que juegan los demás equipos. Para lo bueno y para lo malo.

Habrá que ir apechugando con ello.

NOTA: no escribiré sobre el Madrid-Barça hasta el lunes o el martes, pues me voy de puente. Mejor así, que estos análisis hay que hacerlos en frío. Teniendo en cuenta que la mitad de la gente espera una victoria del Barça que prácticamente le dé el título y que la otra mitad quiere que el Madrid gane para reducir la ventaja a la distancia psicológica de un punto, ya les adelanto que al final seguro que empatan. Para seguir con la emoción, más que nada…

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13 comentarios leave one →
  1. Salva M. permalink
    30 abril 2009 11:35 am

    A mí lo que me enerva no es que jueguen más replegados o agresivos o menos, no es eso.

    La cuestión es que entrar fuerte es un riesgo. Un riesgo, sí, porque en caso de llegar tarde al balón, es tarjeta amarilla. Igual que zancadillear desde atrás, agarrar, cortar un contraataque… Entonces, si no sacas la tarjeta, estás eliminando dicho riesgo, y por consiguiente favoreciendo el juego duro.

    Lo cual no es malo per se, ya que entrar fuerte está permitido siempre que te lleves el balón, pero si fallas cometes una infracción. Y una infracción tiene su castigo. Un tipo de entradas serán sólo falta, otras falta y tarjeta amarilla, otras falta y tarjeta roja. Cada jugador debe asumir la responsabilidad de entrar fuerte, o de cortar contraataques. Si no se castiga, es como si lo eximieras de dicha responsabilidad.

    Así que veo normalísimo que Guardiola se queje de que, habiendo hecho el Chelsea el triple de faltas, se lleve las mismas tarjetas.

    • 30 abril 2009 11:42 am

      Sí, pero no estoy de acuerdo cuando dice que es injusto que Touré se lleve una por protestar. De acuerdo, el reglamento es una gilipollez porque castiga con amarilla las protestas de un jugador, pero no es culpa del árbitro si Touré se le pone a gritar como un poseso a medio metro de su cara.

      Por la misma regla de tres, Guardiola podría haber amonestado a Touré por comportarse así, ya que ésa es una de las causas de que recogiéramos el mismo número de tarjetas.

      Este tipo de actitudes empieza a cansarme, y Alves es un claro exponente de lo que digo. Si respetáramos al colegiado nos ahorraríamos tarjetas innecesarias.

      • Salva M. permalink
        30 abril 2009 12:29 pm

        No digo que la tarjeta a Touré sea injusta, ya que protestar airadamente es motivo de tarjeta, pero fíjate: Obi Mikel comete una falta para cortar un contraataque, lo cual es motivo de tarjeta, y el árbitro no la saca. Touré protesta debido a esa acción y sí que recibe tarjeta amarilla.
        No es sólo que la jugada previa sea injusta, lo más importante es que el árbitro no aplicó el reglamento como debería y el perjudicado en el reparto de tarjetas fue el Barça. Y lo peor es que es una razón de orgullo: Uno puede dar una patada fuerte que a veces le sacarán tarjeta y otras no (normalmente no), pero ojo con que vayas a protestarle al árbitro, ¿eh? ¡A mí no me hable de esa manera! ¡Tarjeta!

  2. Ant. permalink
    30 abril 2009 12:41 pm

    Sobre lo de penalizar el juego defensivo o premiar al atacante, es evidente que los pequeños o inferiores siempre jugarán a defenderse, aunque eso les cueste una penalización en forma de vete a saber qué.
    Si realmente se pudiera aplicar, convendría fijarse en la NBA (una vez más), que penaliza al equipo que juega en zona. Eso va en favor del espectáculo? Si, evidentemente, porque una defensa individual da más vivacidad al juego.
    Cuando alguien ve un partido de futbol entre dos equipos que no son los suyos, qué es lo que busca? Espectáculo. Si no se lo dan, apaga el televisor.

    Así que… sí, estaria de acuerdo en penalizar ese tipo de juego que no lleva a nada, aburre a las ovejas, vacía los campos y espanta a los anunciantes de las televisiones, que al final son las que pagan.

    Sobre el Madrid, no es que no juegue a nada, sino que juega a meter sólo un gol más que el contrario. Si el contrario no hace nada, el Madrid hace nada +1 Y con tan poca cosa por parte de los dos, uno acaba por aburrirse.
    Lo que no entiendo es que el aficionado del Madrid tolere eso. Llevan varios años haciendo lo mismo, llegue el entrenador que llegue.
    Y ganan, claro que ganan, por calidad individual básicamente.

  3. Pai Mei permalink
    30 abril 2009 3:10 pm

    Apreciado Dr.. J,

    Creo que malinterpreta a Guardiola. Si no me equivoco, Guardiola no se refiere al juego defensivo “per se”, sino a ese juego agresivo siempre al filo del reglamento, normalmente ligeramente más allá de la frontera de lo estrictamente legal. En ese momento, el juego deja de ser “fair”. Normalmente es el equipo que juega más defensivo el que usa esa táctica (se suele utilizar cuando más apurado se está), y ello hace que si el árbitro no sabe atajarlo (como ocurrió el martes), se esté dando una ventaja injusta. Y no es solo el equipo que lo padece el que sale perdiendo. Es el fútbol en general, ya que lo único que se logra es que aumente las lesiones de los buenos jugadores (que son los que reciben más), y que esos equipos renuncien al final a esa apuesta atacante que es una parte importante para darle atracción al fútbol (una buena defensa puede ser muy atractiva, si enfrente hay un buen ataque)

  4. rafamapa permalink
    30 abril 2009 4:54 pm

    DR. Como casi siempre trata Vd. de llevar el agua a su molino de forma sibilina.
    De acuerdo en que el árbitro “desenfunde sin piedad” ante las protestas. Faltaría más, lo marca el reglamento, y no se puede permitir que un “comeniños” de casi dos metros y 100 Kg de peso le grite en la cara.
    Ese no es el problema, también marca el reglamento que una entrada “sin intención/posibilidad de jugar el balón” se sancionará con tarjeta, y no se sanciona, o que un “agarrón” se sancionará con tarjeta, y tampoco se sanciona, que “una entrada por detrás” se sancionará con tarjeta, y tampoco se sanciona, y podríamos seguir largo y tendido, porque éste, sí es el problema.

    Si, a la primera de cambio se penaliza la “entrada dura y/o violenta”, el “agarrón”, etc. se “pone el listón”, y si algún futbolista es expulsado por sobrepasarlo, la crítica no debe ser para el árbitro, sino para el futbolista.

    Claro, que ésto no es sólo problema arbitral. A continuación el club debería sancionar al jugador con “suspensión de empleo y sueldo”, por el número de partidos que se pierda el jugador sancionado. (Como ocurre en las grandes ligas profesionales americanas, NBA, NFL, NHL, MLB). Si allí funciona bastante bién, salvo en “casos perdidos”, seguramente aquí también funcionaría.

    Probablemente también habría que cambir el modo cómo los periodistas juzgan las actuaciones arbitrales… En fín, creo que para ésto habría que cambiar un poco la “cultura deportiva” del país…

    • 30 abril 2009 5:07 pm

      Sin pretender hacer de abogado del diablo, para cada uno de los que nos quejamos del bofetón de Ballack a Iniesta hay otro que se queja del codazo de Piqué. Es decir, que entradas duras (y sancionables) las hubo por ambos bandos. Forman parte del juego, que diría aquél.

      Pero lo que sí es recriminable como aficionado culé es que los jugadores se dediquen a protestar airadamente a los árbitros cuando saben perfectamente que les va a caer la tarjeta. Hay que ser cenutrio, caramba. Pero claro, cuando el propio técnico se hace expulsar por protestar penalties (clarísimos) no pitados…

      En definitiva, hay que ser más inteligentes. Y ya que el reglamento no nos protegerá, al menos evitemos que nos sancionen con gilitarjetas como la de Touré.

      Dicho lo cual, ciertamente el reparto de tarjetas fue injusto. Pero hay que saber contrarrestar el juego defensivo, por duro que sea, con más chispa delante. No todo lo que sucedió el martes fue culpa del árbitro o del Chelsea, ojo.

      Y sí, estoy a favor del fútbol espectáculo. Pero también del práctico, y si diéramos dos pases menos dentro del área antes de chutar creo que lo agradeceríamos todos.

  5. Raimon permalink
    30 abril 2009 6:24 pm

    Si yo fuera entrenador y me enfrentara al Barça, especialmente en el Camp Nou, haría exactamente lo mismo. Así que por mi parte fin del debate y buen puente a todos.

  6. polifònic permalink
    30 abril 2009 7:37 pm

    Por si le sirve mi aportación para el fútbol de ataque(?)

    Hace unos pocos años, asistí a una final de juveniles del campeonato de Catalunya entre el FCBarcelona y el epañó.. Sadurní, quizá le suene, era el portero del barça juvenil, o sea que es bastante reciente.

    El reglamento decía lo siguiente. En caso de empate, prórroga. De seguir el empate, ganaba el equipo que hubiese lanzado más córners o saques de esquina. De seguir el empate, el campeón era el equipo que sumadas las edades de los jugadores, fuera el de menor edad.

    ¿Proponemos esta vuelta al reglamento? Cada vez que el abidal de turno lanzara la pelota a córner, los gritos de Burrru acojonarían en el estadi.

    Conclusión: esto es lo que hay y como decía mi amigo de Oriola, “Hay que joderse”.

  7. Ant. permalink
    2 mayo 2009 11:41 pm

    TOMA CANGUELO!

    ji ji ji…

  8. Raimon permalink
    3 mayo 2009 12:30 am

    ¿Antifútbol?
    ¿Mande?

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