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Locución objetiva: ¿un oxímoron?

7 marzo 2009
Digital Plus

La otra tarde Lluis Canut se lamentaba en una tertulia radiofónica de que la retransmisión de Digital+ del Atlético de Madrid-Barcelona fue de lo más parcial, y que le sabía mal haber pagado sus euros para que luego estos merengones le amargasen la tarde con sus comentarios y con su alegría por la derrota barcelonista. Dejando de lado el hecho de que tiene guasa que sea precisamente él el que pida objetividad en las retransmisiones, habida cuenta que se pasó una temprada larga narrando en la televisión pública catalana los derbis Barça-Espanyol mientras supuraba colores azulgrana por todos sus poros, lo cierto es que el amigo Canut pone el dedo en la llaga en lo de las retransmisiones parciales. Por más que avance la cobertura mediática del llamado deporte rey, todavía nadie ha conseguido encontrar el punto justo en el tono de los partidos retransmitidos en directo.

Esto de las locuciones deportivas sólo se puede enfocar de dos maneras: o se opta por el tono sosegado y la contención (con José Ángel De La Casa como máximo exponente) o se intenta animar a la audiencia poniéndole emoción a base de berridos y exaltaciones, al más puro estilo Lama. Si de lo que se trata es de disimular los colores, el estilo De La Casa es mucho más recomendable, no en vano muchos espectadores han llegado a dudar durante la narración de sus goles si el hombre iba con el combinado español o con el ruso. El problema es que si quieres audiencia has de ofrecer espectáculo, y dado lo soporíferos que resultan la mayoría de partidos hoy en día la mejor fórmula pasa por exacerbar los ánimos del espectador a base de jolgorio y excitación.

Y ahí es donde nos metemos en un lío, porque cuando uno se excita demasiado y el partido se pone emocionante cuesta mucho disimular las simpatías o las fobias de cada cual. Que yo sepa, se han intentado varias fórmulas para contrarrestar el “efecto forofo” de los locutores deportivos, de entre las cuales destacaría:

  1. combinar el locutor con un comentarista sosegado (Pichi Alonso, Michael Robinson, “Lobo” Carrasco…): no suele funcionar porque cuando entre dos personas uno grita como un poseso y el otro habla murmurando la batalla siempre la gana el de los decibelios.
  2. implantar narraciones alternativas a través del sistema dual del televisor: tampoco funciona pues la mayoría de la gente ni sabe ni tiene ganas de encontrar el botón de cambio de canal de audio del mando a distancia, al que para más inri se suele acceder a través de un complicado menú contextual. Encima, las retransmisiones del “canal B” suelen ser de un aburrido subido (“la bimba”) que ni les cuento.
  3. locución a dos voces: muy utilizada en las retransmisiones radiofónicas catalanas en los Barça-Espanyol. Fracasa estrepitosamente porque el locutor de un equipo y el del otro se solapan constantemente pisándose los comentarios, y además la narración queda muy entrecortada (aparte que uno se los imagina en la cabina puteándose en función de quién marque el gol).

Yo creo que Canut lo tiene bastante crudo, la verdad. A ver si el año que viene, con lo de que Mediapro es un grupo catalán, las retransmisiones de los partidos del Barça se le atragantan un poco menos. Lo cierto es que lo dudo: si van para toda España el mercado manda y el locutor será merengue hasta los tuétanos (aunque para disimular dirá que es del Atlético). Así que o Puyal monta un imperio mediático o me da a mí que la única solución para Canut será ponerse un CD de jazz mientras visiona el encuentro (relaja que da gusto), o sintonizar radiofónicamente con la emisora catalana de su elección (lo que hacemos todos, vaya).

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4 comentarios leave one →
  1. 7 marzo 2009 8:34 am

    Joder, te había vuelto a perder, un pocode estabilidad por favor!!

    De tu post decirte que el culpable de todo es el Butanito, que inventó la retrasnmisión vociferante pasara lo que pasara. Cuando conectaba el Carrusel Deportivo con cualquier campo de Dios (ay, esos Cármenes de Granada, o el Pasarón de Pontevedra …), el locutor de turno parecía a punto de tirarse de un ático, aunque estuvieran con el partido parado a un lesionado. Luego extendieron eso al ciclismo en los tiempos de Perico Delgado. En ess tiempos, otros locutores con José Félix Pons, o incluso Miguel Angel Valdivieso eran la viva imagen de la serenidad y la neutralidad.

    Por fin, como echaron al Butano de la Ser y empezó a competir con De la Morena, se inició la carrera por ver quién chillaba más y la decía más gorda. De ahí al partidismo fue un paso.

    En fin, camino sin retorno del que todos somos culpables porque les escuchamos. Haced como yo, paso de retransmisiones vociferantes, salvo la dePuyal y solamente a veces.

  2. Penélope permalink
    7 marzo 2009 11:19 am

    Discrepo, Dr.J…las narraciones de los Barça-Espanyol de Rac1 me parecen logradísimas…no se pisan para nada, cada locutor narra a su equipo cuando ataca…y sí me los imagino chichándose en la cabina cuando hay un gol, pero eso es lo divertido.

  3. 7 marzo 2009 10:16 pm

    Si, yo estoy un poco con Pe. Pero tampoco estaría mal que en un canal de audio te dejaran el sonido ambiente.

  4. Corvo permalink
    8 marzo 2009 12:15 pm

    Con la escusa de no espantar a la audiencia madridista (que dicen que es casi la mitad del total) seguirán perpetrando estas narraciones aberrantes.

    Y digo yo, ¿porqué no buscan el enfoque contrario? Si los antimadridistas son la otra mitad del pastel démosles narraciones a su gusto. Negocio asegurado.

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